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BONITA

Es ironico como desde siempre nos dicen que la mujer ideal tiene curvas sensuales y pechos pronunciados. Nos dicen que hay que tener el pelo largo y sedosos, brillante y voluminoso. Nos dicen que hay que tener la piel suave, morena, perfecta. No debe haber grasa en nuestro abdomen. Nuestros brazos no pueden ser lacios. No. Todo nuestro cuerpo tiene que ser terso y delgado. Es ironico porque, a pesar de decirnos todo eso, la ropa que venden, los anuncios que vemos, las actrices que se representan en las películas, los personajes femeninos en los cuentos. Esas mujeres, son todo lo contrario. Apenas tienen pecho, y las curvas que tienen son discretas y pequeñas. Su abdomen es plano. Sus piernas son delgadas y no se tocan entre ellas. Todo su cuerpo cabe perfectamente en todas las prendras de ropa que se venden y que se anuncian.Que consumimos. Es ironico. Es ironico para alguien como yo, que tiene curvas por todas partes y cada día le cuesta más aceptar con facilidad que es una persona ...

PRE. + FU., ES IGUAL

Lo siento, esta es otra de las muchas historias tristes que guarda mi cabeza y contagia a mi corazón. No encuentro las palabras. Tengo de nuevo ganas de llorar por nada, por todo, por lo que viene, por lo que esta, por lo que será, por lo que puede ser. Historia triste de una joven perdida en cuerpo y alma, abandonada, rechazada por la sociedad que tan bien le prometio cuna. Abandonada. Rechazada por ella misma. Abandono la fe en si misma porque, ¿En que iba a creer? Calmada la marea de mi cuerpo que desea derrumbarse con las oleadas más fieras de mi ser.  Quemada la esquina angustiada del pedazo de alma que me robarón al nacer. Solo palabras que mi boca dice mientras mi mente calla, mientras mis ojos duelen y mis labios cortan el frío. Siento angustia en mi garganta, siento presión en mi frente. Todo me duele, todo se pierde. Me veo entre el futuro y el presente y les veo luchar, gritarse y imponerse; les veo rendirse... ¿pero cual? ¿Cual se rinde? ¿Se rinde mi presente,...

LOLO

He estado pensando en la luna, en el sol, en las estrellas. Las he observado, como tú dijiste que haría. He pensando en ti hoy. Y ayer. Y antes de ayer. Y mañana; hasta que se acaben mis días. ¿Cómo no iba a pensar en ti? Si desde que te vi no he dejado de llorate.  Me han dicho que me quede con las cosas buenas. Y aunque lo intente, no podría buscar cosas malas en esas mañanas de verano contigo, en esas tardes en el jardín mientras fumabas puros y bebias buen vino. Porque eso lo podrías haber estado haciendo durante días. Solo puedo decir gracias, independientemente de que leas esto algún día, estés donde estés. Gracias por unir a las personas, por darles ese extraño cariño y amor, por tus incansables comentarios llenos de gracia, y por los "Esta bien, esta bien". Gracias por haberme puesto el nombre que ahora llevo con orgullo; gracias por tus cartas, y gracias por amar a la abuela como lo hacías, porque, aunque el amor romántico se marchite, existen muchas, muchísima...

PUROS Y CACTUS

En la primera casa de mi padre había un jardín más largo que ancho donde había dos clases de cactus. También había flores, pero mis hermanos y yo preferíamos los cactus. Preferíamos el posible dolor y la aventura de esquivarlo. Las flores eran juego fácil. Siempre me han gustado los cactus. Me recuerdan a una época de unidad en la que mis hermanos compartían conmigo un mes cada verano y en el que mi padre se centraba únicamente en nosotros; sacándonos a comer, a algún parque de atracciones, de excursión, etc. Recuerdo que, un día, con mi hermano Carlos nos metimos por uno de esos caminos que los padres te dicen siempre por los que no tienes que meterte. Recuerdo tropezar y apoyar toda mi mano derecha en un cactus enorme. No note el dolor hasta segundos después. Tenía toda la palma de la mano con espinas apenas visibles. No recuerdo a mi padre regañarme ya que creo que mi hermano me saco todas las púas antes de llegar a casa. Pero si recuerdo llorar como una posesa y mi hermano decirm...

ASÍ...

No me mientas nunca. No me fayes nunca, aunque el mar se enfade; aunque el cielo llore. No me mires así... Sabes que contra esos ojos húmedos me debilito. No los uses contra mi, no sería justo. Hazme marea sentir hermosa aunque tenga ganas de desaparecer, yo prometo hacer lo mismo. Prometo intentarlo. Mi corazón se está rompiendo y pegando en segundos, no me trates diferente, no ahora. Nunca. Las enredaderas se han instalado en cada músculo de mi piel, no me dejan pensar con claridad. Solo puedo suspirar y esperar que pase la Tormenta. La Tormenta... Que no cesa, siempre en guerra con la arena. Quiero que todo cambie, pero poder decidir quién cambia y sigue conmigo. La gente es la misma, el cielo es igual, la marea se hace esperar. La lluvia hace tronar y mis ojos se cierran con la primera luz de la noche, tan mansa y oscura. Tan perfecta... Y no puedo pensar en otra cosa que no sea tu voz al susurrar, como en un secreto... "La Tormenta pasará. Siempre pasa".

PERFECCIÓN

Es tan bonito imaginarse el futuro ahora en el presente... Es reconfortante imaginarse en una tienda de muebles comprando todo aquello que necesitarás para tu piso nuevo; imaginarse allí con amigos, familia o pareja. Te imaginas ese apartamento perfecto y ese perfecto trabajo que te da suficiente para pagar el apartamento perfecto. Te imaginas estudiando aquello que deseas, y te ves después trabajando de eso que amas y volviendo a tu apartamento perfecto con las personas perfectas. En tu imaginación sonríes, besas, haces el amor, bebés leche caliente por la noche mientras llueve, escuchas música y bailas en el salón en ropa interior. Lo ves tan claro... Tan nítido en tu cabeza... Todo es perfecto, ¿Y porque no iba a serlo? Si incluso las dificultades del futuro son perfectas para no volverlas a repetir. Lo deseas tanto... esa vida que sabes que esta ahí, que me espera, que te espera, que me/te quiere tanto como yo/tu la quiero/eres a ella... Y me da tanto miedo quedarme en las dific...

OTRA CARTA DE AMOR

Es fácil dar la espalda a aquello que tal vez no te estremece como lo hizo la primera vez.  Es fácil para personas como yo abandonar aquello que ha cambiado desde la primera vez.  Es fácil dejar de lado aquello que se ama porque estamos rotxs por dentro y no vemos la vida con el mismo color. Y podría decir que de niña veia miles de colores, pero siempre fui más oscura que el resto de niñxs.  No quiero mentir, ya no es lo mismo. Pero tú presencia y sonrisa siguen haciéndome enloquecer. Eso no ha cambiado y no cambiará nunca. La diferencia es que ya no te necesito como antes. No te necesito como antes porque se que vas a estar junto a mi aunque no te lo pida, porque se que me apoyas, que me aportas esa luz y amor incondicional.  Pero sí necesito tu cuerpo cuando anochece; el calor de tu pecho que me reconforta y me hace sentir segura. Sí necesito tus besos, porque mi boca ya forma parte de la tuya aunque no lo quiera.  Otra carta de amor que me sirve de...