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UN ALMA BELLA

Hoy un alma muy bella ha tocado la armónica en el metro. Se ha sacado la mochila, ha bebido un poco de agua, y con los ojos náufragos, tal vez un poco ebrios, y una sonrisa, ha empezado a sacar aire sujetando con delicadeza el instrumento con ambas manos. “Buenas fiestas y buena vida”, ha dicho mirándome a mí y al resto de habitantes de aquel vagón.                 Ha tocado para regalarnos música; para darnos un momento de sonrisa. Ha tocado porque debe de ser lo único que le queda, o lo único que, tal vez, ha decidido tener en su vida. Nos ha regalado unas palabras, unos minutos, un cuerpo cansado de vagar entre miradas más pérdidas que la suya. Entre ojos que no ven y entre oidos que no escuchan.               Repito, nos ha regalado música. Nos ha regalado su música. Y nos hemos mirado con ternura, como si pudiéramos vernos el a...

NO PODRÁS CONMIGO

Cuando la Tierra tembló mis manos temblaron con ella. Y mi sangre se hizo más espesa y mi corazón te miro pidiendo consuelo.                Cuando el Mar quiso hundirnos solo pude que anclarme bajo tus pies y rezarle al ángel más próximo que si el agua me engullía que me engullera entera, que no dejara sombra ni mal ni envidia. Que se me tragara toda con todo puesto. Cuando el Sol quiso quemarnos la piel yo di mi cuerpo en venta al Cielo y me dejé hacer, como una nube, que va de lado a lado sin hacer ruido. Me dejé hacer cual animal marino que soy, me dejé mecer, y me dejé morir.               Y cuando la Luna quiso hacernos ceniza me revelé cual Fénix y juré amor eterno al cielo nocturno y a las estrellas que tan poco a poco han ido desapareciendo. Y cuando vengas tú a cobrarme seré ruina, sirena, trueno y memorias. Y no podrás conmig...

EQUILIBRIO

Todxs lxs niñxs  buscan algún lugar alto en el que subirse. Algún banco, alguna silla, algún muro. Y todos los padres y madres se escandalizan cuando se suben, cuando lxs ven irse. Les dicen que bajen, que es peligroso, que se caerán, que llorarán. Yo, a mis siete años y con unas ganas de trepar tremendas todo aquello que fuera diez veces más alto que yo, tenia la libertad de subir donde quisiera subir.  "Extiende tus brazos y mantén el equilibrio", me decia mi madre desde el suelo, con esa voz de ternura y confianza que me hacía sentir capaz de todo. Con siete años y viviendo en un pueblo tan pequeño en el que apenas creia que pudiera haber nada más, mantenía el equilibrio tal y como me había aconsejado mi madre, ella con esos ojos de experiencia y mil viajes y subidas. Mirándome con ojos de pájaro sabiendo que el viento se me llevaría en algún momento u otro, pero que de momento se mantenia conmigo.  Mantenia el equilibrio sin pensar en la altura y sin pensar ...

EL HOMBRE FEMINISTA

El hombre feminista da un paso al lado de la mujer que lucha y actua, dejando el ego de lado y entendiendo que ellas, nosotras, también brillamos y somos fuertes sin ellos. El hombre feminista entiende sus privilegios y lucha contra ellos como nosotras lo hacemos; el hombre feminista no teme dejar de tener privilegios porque sabe que nos quita valor a nosotras.                 El hombre feminista pregunta y escucha a las mujeres (sobretodo escucha), para poder hacerse un mapa de la realidad que a él nunca le han enseñado. El hombre feminista no llora porque nadie le da las respuestas, no se queja porque nadie le enseña el camino; el hombre feminista encuentra el camino tal y como hemos tenido que hacer nosotras. Por otro lado, el hombre feminista pelea por su derecho a llorar.  El hombre feminista lucha contra aquellos hombres que no quieren bajarse del pedestal patriarcal, contra aquellos hombre...

PLACER

Me da placer la risa mía y la risa de otrxs. Me da placer escribir la mierda y la gloria propia y rendirme al papel como si diera mi cuerpo en subasta literaria. Me da placer el mar; su tormenta, su fuerza y su gracia. El mar que choca y te revienta la piel con su sal. Me da placer conducir de día y me da placer conducir de noche, con la música muy alta y las ventanillas bajadas aunque se está a siete grados fuera. Me da placer la niebla y la lluvia que quiere romper el vidrio, que quiere hacerlo agua y que quiere unirse conmigo. La lluvia de verano y la lluvia de abril; esa que te susurra “quédate en casa” y te prepara una taza de café para que no tengas que hacer esfuerzos. Me da placer el abrazo que busco cuando quiero calidez; la calma de unos ojos cerrados y las primeras luces del día. Me da placer la música con intención de hacerme llover; la comida hecha con amor y las sonrisas que sale sin querer. Me da placer la ducha, mi cuerpo despierto y en pie que se deja bañar...

ENTRE EXTRAÑOS

Le vi sentado leyendo en medio del metro y creí estar soñando. Se había cortado el cabello y se había rapado los laterales, la parte con más pelo estaba despeinada y se la tenía que apartar de los ojos con frecuencia mientras sus ojos iban de línea en línea, ignorante de mi presencia. Llevaba una camiseta gris holgada y unos tejanos oscuros arremangados por los tobillos. Parecía tan tranquilo… tan a gusto con su lectura, que me intimidó la idea de irle a saludar e interrumpirle. Me sentí navegando entre la vergüenza y la emoción. Había pasado tanto tiempo… cinco años, se dicen rápido, pero pasan lento... Le observé con la máxima prudencia, escondiéndome disimuladamente entre la gente. Recordé entonces todo aquello que había estado intentando olvidar durante aquellos últimos cinco años: su mandíbula tensa y sus ojos verdes perdiéndose en sus zapatos, incapaces de mirarme; Sus manos recogiendo sus cosas del piso que habíamos decidido alquilar juntos no hacía más de tres meses, en el c...

A LA BOCA TAMBIÉN SE LA INVADE

También hay besos impuestos, besos obligados. Besos no deseados. Los besos robados que me quitaste he tenido que arrancármelos con las manos. He tenido que quitar tu saliva de mis labios y tocarme la boca con los dedos para saber si por fin estaban a salvo. Y no sé si están a salvo, pero ahora son más suaves, más tiernos, más míos. Los besos que me quitaste, que me obligaste a darte, no los quiero más. Me los he quitado. Y me los seguiré quitando hasta que la piel primera pueda respirar de tu invasión. Los besos también se abusan, a la boca también se la destruye. Los besos solo yo decido a quien dárselos. A la boca también se la invade.